Alejandría

Las aguas reflejaban el ardiente Templo del Saber. El Viejo Errante lo miraba con estoico semblante. “El sacrificio era necesario”, dijo a su acompañante mientras remaba. Éste asintió sin entusiasmo. “La destrucción es mejor que la corrupción”, insistió el Viejo. “Pero no deja de ser triste, tantos siglos echados a perder. Aún recuerdo cuando no era más que una choza”, le respondió mientras la barca se elevaba hacia la noche sin estrellas.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s